|
18
06
2011
06
05
2008
El colesterol y su manejo, ¿Ejercicio, dieta o medicación?Publicado por: osfatun en Salud
Ya es evidente la caída del número de infartos en el mundo desarrollado. Los estudios iniciales apuntan a los métodos preventivos. El control estricto de los niveles de colesterol es el principal. Cuál es la mejor forma de hacerlo. Evaluación de los beneficios de cada uno. En términos generales, los altos niveles de colesterol sanguíneo aumentan las posibilidades de padecer enfermedades coronarias, producidas estas por la formación de placas de ateroma (placas que se forman en las paredes de los vasos sanguíneos con contenido de colesterol). La combinación con otros factores de riesgo aumenta mucho estas eventualidades, siendo los agentes mas influyentes: -El tabaquismo Es bueno saber que el colesterol LDL y los triglicéridos son los no todos los tipos de grasas en sangre aumentan las posibilidades de padecer un infarto, siendo los principales implicados colesterol LDL y junto con los triglicéridos, dejando de lado el colesterol HDL, que se considera protector. Las formas en las que se pueden controlar dependen del nivel de los mismos y la coexistencia con otros factores de riesgo. Modificaciones en el estilo de vida Medicaciones Antilipídicas La obesidad es hoy en Argentina una gran preocupación. Según datos de la OMS, un 40% de la población sufre esta enfermedad, y la definen como epidemia. Cabe destacar que como menciona la OMS (Organización Mundial de la Salud), la obesidad no es transmisible, y sin embargo, en la actualidad es la segunda causa de muerte evitable después del tabaquismo. Hace poco tiempo atrás se pensaba que la obesidad estaba ajena a la Argentina, más bien, era un problema de Estados Unidos. Pero desde que el capitalismo y las multinacionales han ganado terreno, esta enfermedad se ha vuelto más y más común. La comida chatarra, y los lugares de comida rápida, no sólo son los favoritos de los chicos, sino que también, la salida más cómoda de los grandes. Es común que los empleados que deben cumplir un horario fijo acudan a estos lugares, porque comen rico y en el momento. A esto se le suma el sedentarismo que los avances de la tecnología produjeron en las personas, horas y horas frente a la computadora, viendo televisión o jugando a los jueguitos. Salir a jugar al parque, o a correr, se van dejando de lado cada vez más, ya que mucha gente teme ser robada o que pase algo malo cuando sale de su casa. El problema consiste en ingerir mayor cantidad de calorías que las que el cuerpo gasta, y realizar poca actividad física sin llegar a consumir todas las calorías que ingresaron al organismo. En las escuelas, los chicos tienen la posibilidad de comprarse lo que quieran en el kiosco. Si bien hay barras de cereal y algún que otro yogurt, siempre caen en las golosinas y las comidas hipercalóricas, porque claro, es lo que más les gusta y son más económicas. Hoy el 20% de los niños de entre 6 y 13 años, tienen sobrepeso, esto aumenta el riesgo de padecer obesidad debido al mal hábito alimenticio que se les genera desde chicos, a la falta de nutrientes y el desborde de calorías. Peor aún, es el sentimiento de inferioridad, y todos los complejos que pueden generarse a partir de las cargadas de sus compañeros, o simplemente, de mirarse al espejo. La obesidad es la agravante de muchas enfermedades, entre ellas, asma, cáncer de ovarios, diabetes, hipertensión, demencia, y cálculos renales, también, aumenta de forma considerable el riesgo de sufrir un Infarto. Puede ser causada por factores de herencia genética, un fallo en el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico; y el tipo o estilo de vida que se lleve. Además, si bien esta es una enfermedad que trae aparejados muchos problemas de salud, las prepagas y obras sociales no brindan cobertura para la misma ya que consideran que es meramente estético. Entonces, al momento de ser internada una persona que sufre de obesidad no cuenta con ningún beneficio ni descuentos en los medicamentos para tratar su problema. La única forma de combatir esta epidemia es recapacitando sobre los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo. Hay que seleccionar bien lo que se va a comer, y dentro de lo posible, respetar las seis comidas diarias que se recomiendan – Desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde, merienda, cena -, ingerir 2 litros de agua (ya sea en mate, sopa, te, etc.) por día y realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria. El calor es molesto, y puede llegar a ser mortal. Bebés y ancianos son especialmente vulnerables. Se puede hacer prevención
En la actualidad, con la ayuda del desarrollo industrial y el avance tecnológico mundial, el ser humano ha cambiado sus hábitos y costumbres, sus maneras de movilizarse, sus tiempos, sus formas de alimentación y una lista interminable de cuestiones que forman parte de la vida cotidiana de los individuos. Anteriormente, en lugar de mirar televisión se leía un libro, costumbre que muchos jóvenes y adultos no sólo han perdido, sino que también el hecho de no practicar más esta actividad hizo que dejara de transmitirse de generación en generación, llegando así al inevitable fin de que los niños no adquirieran este hábito que emprendió el camino a la decadencia. Lo mismo pasa con la antigua costumbre de salir a la calle a jugar con la pelota, a las escondidas, o a la famosa “mancha” y muchos otros juegos que involucraban correr, saltar, jugar y divertirse. En la era de los avances tecnológicos, se reemplazaron horas de sana actividad al aire libre, por tardes enteras de sedentarismo frente a una computadora. Horas frente al monitor Este hábito se incorpora a la vida de un niño de la mano de la educación familiar y la motivación que ésta les provea. Por esto, resulta muy importante que desde la familia se incentive al chico a practicar algún deporte, dado que esto, no sólo los ayudará en su desarrollo físico, sino que también contribuirá en la característica de la socialización, en el desarrollo de su capacidad de cooperación, liderazgo, compañerismo y decisión. La actividad física aporta beneficios estéticos, ya que estimula al buen desarrollo de los músculos y los tonifica, como así también, ayuda a bajar de peso y quemar las grasas corporales excedentes. Aporta beneficios anímicos y psicológicos; por un lado, disminuye el stress, reduciendo la ansiedad, la depresión y efectos tales como la irritabilidad y el mal humor, debido a que el ejercicio libera las tensiones acumuladas. Por otro lado, aumenta el flujo de oxígeno al cerebro, por lo que permite mejorar las capacidades de aprendizaje, concentración, memoria y estado de alerta; también se aumenta la autoestima y la confianza al mejorar la imagen corporal. Cuando nos referimos al cambio en el estado anímico, lo hacemos porque además de estimular la liberación de endorfinas -que son las hormonas que producen sensación de placer- muchas veces nos distrae de las preocupaciones, brinda diversión y un saludable estilo de vida. Físicamente saludable La práctica diaria previene enfermedades cardiovasculares, ya que aumenta el colesterol bueno y disminuye el malo, protege a las arterias, baja la presión alta, y previene coágulos cerebrales, así como infartos. También disminuye el riesgo de padecer diabetes y ayuda a regular los niveles de glucosa en la sangre. Tal como se ha mencionado, el movimiento físico hace que las articulaciones y los cartílagos se mantengan flexibles y permite que el tejido reciba nutrientes, reduciendo las probabilidades de padecer artritis. Según las estadísticas realizadas por la OPS (Organización Panamericana de la Salud) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), el 60% de la población latinoamericana no realiza actividad física regular, y el 25% de ésta lleva una vida sedentaria. Investigaciones difundidas identificaron que el 12,6 y el 11,6% de los preadolescentes tiene sobrepeso y obesidad, respectivamente; sólo el 12% de los adolescentes come verduras al menos una vez por día y el resto (86%) no las consume nunca. El sedentarismo en la Argentina ha ido evolucionando a través de los años, y si no se lo controla con dietas balanceadas y una práctica regular de ejercicio físico, continuará haciéndolo. En el país, el 75% de los hombres y el 60% de las mujeres, aproximadamente, entre 25 y mas de 70 años, no realizan prácticas regulares de actividad física, y si lo hacen, es de forma no frecuente con una “dosificación inadecuada” de la misma. Hoy más que nunca, en una época en que la obesidad se convirtió en una enfermedad que ataca cada vez a más temprana edad, debemos combatir a la pereza y tratar de educar a nuestros hijos y alumnos para que opten por una forma de vida más sana; incrementar la actividad física en nuestro estilo de vida y por sobre todo en nuestra educación, son un camino a seguir. Si empezamos hoy, mañana será más fácil, si lo dejamos para mañana, cada día se dificultará más. Tags: ejercicios, Salud |









La valoración de los ejercicios en el desarrollo de la vida humana es sumamente importante, ya que nos aporta beneficios no sólo estéticos, sino también anímicos y psicológicos que contribuyen a sentirnos saludables.
Entradas (RSS)